La Leyenda y la Historia en Panquehue

Dentro de las características de un lugar, pueblo o rincón, la oralidad del pueblo marca su espacio y lo hacen único. Entendemos por oralidad todo aquel discurso que se encarna en los habitantes de un mismo lugar y que lo transmite de generación en generación. Por lo cual hacemos eco de lo que diría nuestro poeta y botánico chileno Luís Oyarzún quien decía: “Chile nunca morirá ya que es un país lleno de rincones”. Que nos quiere decir esto, que en cada lugar de nuestro territorio encontraremos fauna, flora y oralidad sumando a ello el territorio y la geografía.

Ya el maestro de lo nuestro Oreste Plath nos menciona que: “El pueblo chileno es un complejo mosaico en que se han incorporado, sobre una base indígena araucana, con menor o mayor fuerza, rasgos de la tradición indígena quechua y de la cultura hispánica”. Lo anterior nos adelanta una situación local específica y de carácter único.

            Dentro del folclor aparecen los relatos, historias y leyendas que interpretan la iconografía del miedo y de la picardía en el pueblo. En el caso de Panquehue (lugar de pangue) aparecen a flor de labios estos relatos que moldean al habitante y generan en la comunidad su sello e identidad. Dentro de este territorio, fértil y húmedo por naturaleza, los relatos han traficado desde los primeros indicios de poblamiento.

Así nos encontramos con la toponimia de sectores cuyos nombres corresponden al vocablo indígena. Véase; Llaiquén, Columquén, Orocoipo o el mismo Panquehue que da el nombre al territorio que compone la comuna. Entonces y sumado a lo hispánico este discurso oral se nutre de todas estas vertientes y de la imaginación colectiva, generando un sello indeleble e imperecedero en el tiempo.

Las leyendas e historias de Panquehue es un intento más por rescatar del olvido, la cultura ancestral y contemporánea. Por medio de entrevistas en profundidad, especialmente en los distintos sectores de la comuna, se rescata el discurso que perdura y duerme en silencio. Se suma a la investigación la escritura y la puesta en escena de la imaginación del autor para traspasar de manera lúdica lo relatado y descubierto en la pesquisa previa. Por último la ilustración, arte más que importante para acompañar los textos se adjunta para completar el mosaico de un trabajo que se perfila a perdurar ante las nuevas generaciones de panquehuinos. Depositarios de un espacio pretérito para restaurar el discurso universal, los adultos mayores nos hablan   de los miedos y leyendas de la comuna. Son ellos quienes poseen las llaves de lo antiguo y hoy las entregan para nuestras nuevas generaciones.

Buscan estas páginas restaurar entonces el acervo cultural inexistente, para ser guardado en un libro que de seguro navegará por la mente de todo nuestro pueblo, para así, depositar en las bibliotecas caseras las historias de antaño y las leyendas locales.

Vaya pues, éste libro como un intento de rescate y difusión de lo más profundo de la sociedad panquehuina. Que estos cuentos y leyendas cargados de nostalgia hablen por sí solos.